Entre la malaria y la Gripe “A” VACUNAS A PRECIO DE SALDO
Qué contentos no estarán en los países del “Tercer Mundo” con los millones de dosis de vacunas de la gripe “A” que les vamos a regalar o “a vender a precio de saldo” (sic). A partir de que reciban las partidas del medicamento se podrán seguir muriendo de sida, de malaria, de dengue, de cólera, de hepatitis y hasta de gripe normal. Pero de gripe “A”, gracias a la generosidad de éste “Primer Mundo” nuestro, no se les va a producir ni una baja. Están de enhorabuena. Y nosotras curadas de espanto con la desaprensión de algunas industrias farmacéuticas. A sus “capos” ni les salieron los colores ni les produjo en su día la más mínima fisura la publicación de “El jardinero fiel” de John le Carré, inspirado en un hecho real. Con lo único que han sudado y se han puesto nerviosos es con la batalla librada por Sudáfrica para la utilización de genéricos retrovirales. No nos olvidemos: mientras en nuestro entorno el sida ha derivado en enfermedad crónica con la que se puede vivir normalmente en “el sur” sigue siendo mortal.
Pero a nosotros, a los más listos y más adelantados, con nuestros gobiernos de izquierdas, de centro o de derechas, nos la siguen pegando cada vez que pueden. La preocupación por nuestra salud de tan doctos mandatarios les impidió tener en cuenta los argumentos esgrimidos por reconocidos expertos sobre el alcance real de “la pandemia” y su misma declaración como tal; como Teresa Forcades, doctora en Salud Pública, que reflexionó en su momento sobre la historia de la GRIPE A, aportó datos científicos y enumeró las irregularidades relacionadas con el tema. Los llamaron demagogos y los hechos han demostrado que estaban en la razón: los fallecidos por la Gripe “A” no son ni la décima parte de los que provoca cada año la gripe normal.
En estos días le oí a Ignacio Gabilondo que el presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, el epidemiólogo alemán Wolfgang Wodarg, ha acusado al lobby de la industria farmacéutica de ser el culpable de la psicosis de la gripe “A” y ha puesto en el brete a la OMS donde -dice Wodarg- algunos de sus responsables tienen intereses en importantes laboratorios.
Y ahora ¿qué? ¿Quién subsana este desaguisado? ¿Quién compensa a los ciudadanos –al fin y al cabo han sido sus impuestos los invertidos- de semejante dispendio?.
A los laboratorios el negocio les ha salido redondo. No han sido solamente las vacunas. Han sido las mascarillas –cientos de millones de mascarillas vendidas en pocos meses delatando temores y engordando bolsillos- y ha sido también ese gel maravilloso que te desinfectaba las manos en un instante porque una de las formas de contagio era el roce.
Igual salen indemnes estos capos desalmados. Pero a lo mejor, si el asunto va a mayores, los condenarán y tendrán que pagar una multa que apenas hará mella en sus finanzas. La pagaron también a Kenia por las pruebas que hicieron contaminando como conejillos de indias a parte de su población en el Lago Turkana, justamente en las proximidades del lugar donde se sitúa el origen de la especie humana ¡qué casualidad! y que le Carré nos contó con tanta maestría.
Pagarán las multas si se las ponen. Si. Y seguirán sin invertir un céntimo de sus pingües beneficios en la investigación sobre enfermedades que podrían estar bajo control y que matan anualmente , esas si que matan, a cientos de miles de personas. ¡Qué bobería! esas personas, las más desheredadas de la tierra, no son rentables. El negocio de la salud está en los Nortes donde los gobiernos ¿velan? por sus ciudadanos. Los genéricos no; la malaria, el dengue, las fiebres o la hepatitis no rentan. De eso se podrán seguir muriendo, y de hambre, pero ¿de gripe “A”? los mínimos, gracias a la “generosidad” de este Norte “solidario” que los va a vacunar, gratis o a buen precio, antes de que el medicamento caduque.
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Comentarios
Ni me vacuné ni dejé que nadie de mi alrededoer se vacunara, desde el principio me olió mal, leí lo de los intereses de algunos miembros del gobierno de Bush en los laboratorios farmaceuticos y por si acaso me contuve, no me merecieron confianza las alarmas de las auroridades de nuestro país, ni de nuestra ministra de sanidad, ni tampoco me creí mucho lo del interés de de las autoridades por nuestra salud. Ahora, como le digo una cosa le digo la otra: no hay sitio mejor para enfermarse que el del Primer Muindo. Nadie duda de que abusan del Tercer Mundo y, no seamos hipócritas, gracias a las pruebas que se realizan con ellos sobrevivimos. A mi me gustaría que todo fuera miel sobre hojuelas pero la vida es como es y nosotros somos como somos.
Hombre, yo no diría tanto como desalmados pues gracias a lo que invierten los laboratorios en investigaciones -aunque muchas veces sus prácticas no sean muy ortodoxas- se curan hoy tantas enfermedades y eso ,creo que coincidirá conmigo,es de agradecer. Sobre la gripe A, ya usted ve, creo que se han pasado porque nos han tenido a muchos acongojados y nerviosos y si lo del “tamiflú” es como dicen es para denunciarlos en el juzgado.
Según ha dicho Teresa Forcades en una entrevista en la televisión catalana, quienes realmente hacen la inversión en investigación son los Estados, las universidades, el dinero público, para resumir, los laboratorios se aprovechan de esas investigaciones, le dan nombre y forma, venden el producto, que compra mayoritariamente aquel que ha hecho el principal gasto, el Estado.
Alfonso S. lo que usté nombra es el chocolate del loro. El abuso de las farmacéuticas es constante, sistemático, diario. Sólo viene a los medios a toro pasado, y siempre a posteriori, cuando el bisnes ya está hecho. Yo no compré mascarillas, gel ni me vacuné. He estado rodeado de gente agripada todo el otoño, la gripe normal, la de toda la vida, y no he dejado de besar ni rozarme con nadie en ningún momento, así que soy consciente de estar escribiendo mi testamento a estas horas de la noche pues no he cumplido ni una sola de las recomendaciones de las autoridades sanitarias y de haber tomado serios riesgos para mi salud. Me contagié de vida. Ahora le queda a los pobres del mundo tragar con los dispendios del primero, y ni un solo Sarkozy de pacotilla se ruboriza al reconocer esto. Antes decíamos Qué país! Ahora decimos Qué planeta!. Una pregunta, John Le Carré, es en pretérito, no? Salud, Tamiflú y República!!
Admirada bloquera:
Aunque no venga al caso, ni sea de su incumbencia, me encantaría ver alguna publicación suya respecto al ERE del Museo Canario y sus consecuencias. Como periodista, como persona politicamente involucrada, como vecina y como amiga, aunque me “reconcoma” el tema, me agradaría su opinión. Y, de paso, sin querer, le doy pie para un próximo artículo.
Siempre suya al soco de un gin-tonic, en copa balón y con rodaja de pepino, Anita Cruz.
solo una pregunta ¿no cree usted que le podrian mandar las vacunas a los Haitianos? así como dice usted tendrán una cosa menos de que morirse.


En este mundo globalizado, me pregunto si habrá alguna vez quien se atreva a ponerle el cascabel al “gato” de las grandes compañías farmacéuticas, que tienen sometidos a sus intereses a los gobiernos de los países mas poderosos de la Tierra. Y donde digo sometidos debería haber escrito sometidos y comprados, ya que si no fuera así no se podría entender la actitud bobalicona de tanto dirigente político ante los anuncios catastrofistas de epidemias, pandemias y demás emias que periódicamente esas grandes farmacéuticas nos anuncian para a continuación vendernos masivamente las vacunas que !oh! casualidad tienen preparadas, presuntamente, antes que la enfermedad aparezca.
Es lo que ha pasado con la gripe A y antes con otras gripes cuya denominación no recuerdo, han sido tantas… y siempre el resultado es el mismo, todos los gobiernos compran cantidades ingentes de vacunas que luego no se llegan a utilizar, y lo de tonto el último no cabe como explicación justificativa ante la reiteración de los hechos. Puede que haya una excesiva ingenuidad por parte de algunos, pero lo mas verosímil es que haya mucha listeza interesada por parte de muchos y no sólo los de la OMS, que, por supuesto, también.
Y estos casos de nada valen las opiniones de expertos y expertas cualificada como la religiosa benedictina Teresa Forcadas que vienen advirtiendo desde hace mucho de los abusos y excesos contra la Humanidad que cometen los grandes laboratorios farmacéuticos, muy bien recogidos en el “Jardinero Fiel” -la película es magnífica-, convertidos en entes poderosísimos al margen del poder político, al que en muchísimos casos utilizan y manipulan a su conveniencia.
Mientras, el sida, la malaria, el dengue, la hepatitis, la gripe siguen matando inexorablemente a millones de seres humanos del llamado tercer mundo, es un crimen de Lesa Humanidad cometido ante la indiferencia culpable de países, la OMS y los propios laboratorios farmacéuticos, que miran para otro lado, mientras el gasto en vacunas innecesarias crece de manera alarmante e injustificada. Es un problema que algún día habrá que afrontar, de verdad, a escala mundial, nadie puede ser ajeno a este compromiso, inclusive la Iglesia.
PD.- Me ha sorprendido su españolización del nombre del grande, admirado, respetable y comprometido periodista IÑAKI GABILONDO, al que nunca había visto llamar Ignacio, a no ser que hablara de otro a quien no conozco.
!SALUD! (nunca mejor dicho)